Adolescentes

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El seguimiento osteopático entre los 13 y los 17 años es muy importante, ya que son múltiples los cambios estructurales de los adolescentes debidos al crecimiento y la actividad deportiva intensa practicada generalmente. Además es una época en la que están poniendo a prueba sus límites cuando se trata de su capacidad física y mental, que si bien es importante pues les permiten reafirmar su posición y demostrar su valía, también es causa frecuente de lesiones. Durante este período, es la responsabilidad de los padres asegurarse que las lesiones no afectan a su crecimiento y desarrollo normal, y la osteopatía gracias al enfoque global del cuerpo, puede ayudarles.

Al ser en estos años donde la evolución y crecimiento es aún un hecho, en el que numerosas estructuras están en formación y consolidación, es el tiempo en el cual la osteopatía puede aportar ventajas definitivas aprovechando los potenciales altísimos de adaptación y corrección, incidiendo de forma sutil, suave, nada agresiva y con un profundo respeto hacia la naturaleza innata del adolescente.

Acompañando a estos cambios estructurales, encontramos otros psicológicos, toda una revolución inducida a partir de la actividad hormonal.

La activación del sistema hipotálamo-hipófisis-ovario, inicia la etapa menstrual en las niñas, la cual se puede ver influida por factores tales como: problemas posturales, desviaciones de la columna vertebral, generando dolores de cabeza y menstruaciones dolorosas así como la alteración en los ciclos menstruales.

Esto es debido a que los órganos sexuales femeninos son sumamente móviles y flexibles para q puedan cumplir correctamente con su función, por lo tanto tremendamente sensible a contracturas anormales de los tejidos. Por ejemplo la matriz se encuentra unida mediante ligamentos y pliegues del peritoneo. Y estos pueden influir directamente en su posición y funcionamiento.

La osteopatía  puede aliviar estas y otras tensiones en el cuerpo y devolver la movilidad a aquellas estructuras que tienen alterado su movimiento normal.

Muchos niños están recibiendo un tratamiento de ortodoncia en nuestro tiempo El uso braquets, puede llegar a generar una tensión en los huesos craneales por una acción directa sobre la articulación temporomandibular, generando a su vez tensión sobre  el esfenoides, donde se aloja la hipofisis, originando irritabilidad del sistema nervioso, inquietud, trastornos del sueño, dolores de cabeza, dolor de espalda, mareos y/o vértigos, alteraciones visuales, dificultad para concentrarse, o incluso cambios de humor. Un control osteopático regular durante el tratamiento dental puede evitar estas tensiones y potenciar el trabajo de los demás especialistas.

Déficit de atención, dificultades en el aprendizaje o problemas de comunicación pueden ser debidos a pequeñas alteraciones craneales. Es sorprendente y   frecuente la relación que existe entre los cuadros migrañosos y la alteración de la movilidad del hueso cuboides, o los estados distracción  y bajo rendimiento escolar con el hueso calcáneo.

Y es que los accidentes, lesiones, enfermedades, ortodoncias, los traumas, el estrés,  etc. Alteran el equilibrio y el movimiento natural y función de los huesos del cráneo, de las vísceras y de las  articulaciones y esto repercute en su normal funcionamiento.

Para la osteopatia esta etapa del ciclo de la vida, la adolescencia,  ofrece una gran oportunidad de trabajo terapéutico, los osteópatas podemos ayudar a disminuir tensiones y favorecer el desarrollo físico y psicosomático del adolescente.

Principales indicaciones:

– Problemas de espalda (posturas, desviaciones de columna: escoliosis, cifosis)
– Alteraciones del ciclo menstrual o dolores menstruales
– Traumatismos, caídas, accidentes o contusiones sin lesiones visibles en una radiografía
– Migrañas frecuentes, dolores de cabeza recurrentes, fatiga ocular
– Problemas digestivos (diarreas, estreñimiento)
– Ortodoncias
– Hiperactividad, falta de concentración y memoria
– Ansiedad, estrés

 

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